Las tradiciones se rebelan. El talabartero. 43

Un apartado muy interesante dentro de la serie de Las tradiciones se rebelan la ocupan los oficios tradicionales. Entre ellos ocupa un papel interesante el de talabartero. El guarnicero o talabartero es el artesano que trabaja el cuero o las guarniciones para las caballerías. Una guarnición son los elemento que sirven para sostener la espalda o para proteger las manos o el arreglo de sillas de montar, albardas o aparejos.
Foto Mintz. Juan Buendía Frías.
Rogelio Ruiz y Luis Gómez escriben el libro de las tradiciones de Tarifa: "Es un oficio artesanal muy parecido al del zapatero remendón, pero en vez de zapatos remendaba y confeccionaba sillas de montar, arreos y enseres para las bestias, aparejos para los burros... En fin, una actividad importantes en ciudades, pueblos y sobre todo en el medio rural. 
Utilizaban chamizos similares al de los zapateros, desprendiendo hacia sus contornos el inconfundible olor. algunos de estos artesanos se desplazaban con sus herramientas por los campos y cortijos arreglando los desperfectos in situ. Al existir poca maquinaria, el trabajo con los animales era lo habitual y la demanda hacia estos profesionales, amplia, disminuyendo conforme la máquina fue imponiéndose...Últimamente quedan dos o tres profesionales en la provincia, en sitios puntuales como Jerez de la Frontera y Alcalá de los Gazules, a donde se desplazan los caballistas (aficionados a montar en bestias) para encargar o reparar sillas de montar, arreos, sajones, botas altas, botines..."

Juan Pizarro Gómez. Talabartero de Alcalá de los Gazules


Marcos Ramos en La comarca de la Janda dice los talabarteros:"Etimológicamente es el guarcionero que hace correas y otros objetos de cuero; entre nosotros se da este nombre a los que hacen monturas, aparejos y sus complementos para caballerías, dado que en nuestros pueblos hay caballerías de monta y de carga. En las monturas tendremos: la silla de montar, aparejo formado por un armazón de madera, cubierto de cuero y relleno de crin o pelo de cabra, con perilla delantera y peineta trasera. Se ajustará a la caballería mediante la baticola y la cincha, de cuyo engranaje penderán los estribos, y si es montura a la jineta los estribos dejan lugar a las espuelas, puestas en las botas del jinete para mandar al caballo. Se guía mediante una cabezada con bocado y tiras de cuero sobre la frente (mosquero), propio de la cabezada vaquera, mientras que la inglesa más apta para carreras no las lleva. La silla de montar puede completarse con una manta vaquera o de Grazalema y otros dispositivos para llevar alguien a la grupa. La silla de amazona responde a la misma estructura pero la peineta se alarga un poco transversalmente, como apoyo, dado que las dos piernas de las señoras van hacia el mismo lado izquierdo con un saliente sujetador para la pierna derecha"




En Benalup-Casas Viejas aunque ya no hay talabarteros ni guarniceros en la sociedad tradicional si los hubo. El último fue Juan Buendía Frías. De la página web del IES Casas Viejas extraemos la siguiente información sobre él: A mediados de los años 40, aproximadamente sobre 1945, Juan Buendía Frías comienza a desempeñar su labor como talabartero y guarnicionero., labor que consistía en trabajar el cuero y fabricar guarniciones y otros elementos para caballería.
 A los 20 años, Juan piensa en ocupar su tiempo de alguna manera ya que una enfermedad sufrida en sus primeros años de vida, (una meningitis) lo ha dejado parapléjico, pero sus inquietudes y habilidades lo llevan, primero a tomar contacto con labores de orfebrería, así fabricaba anillos a partir de monedas de plata e incluso se atrevía a grabarlos; posteriormente, se sintió atraído por el trabajo del cuero, de esta manera entra en contacto con un talabartero y guarnicionero de Alcalá de los Gazules quien se desplaza hasta Benalup para ser su maestro, así  se inicia en este campo. En un principio se dedica a la fabricación o arreglo de monturas de caballería, albardas y aparejos, las monturas para los caballos y las albardas y aparejos para burros y mulos. Las monturas son las sillas de los caballos, la albarda era la parte principal del aparejo de los animales de carga y se compone de dos piezas a manera de almohadas rellenas, generalmente de paja o lana y unida por la parte que cae sobre el lomo del animal, el aparejo es el arreo necesario para montar los animales. El material utilizado era: cuero, lona, lanas gordas denominadas estambre con las que se hacían las guarniciones o dibujos sobre las monturas o aparejos e hilos de colores.
Posteriormente, ante las dificultades que presenta el trabajo y ya en los años 60, compagina las labores de talabartería y guarnicionería con las de tapicero. Se dedica también a la tapicería de sillas, sillones, sofás y la fabricación de otros objetos como correas de reloj, cinturones, etc. , en definitiva todo lo relacionado con el cuero. Es la única persona en Benalup que realiza estas tareas por lo que su pequeño taller era el lugar al que acudía cualquier persona del pueblo, independientemente de su posición social o de su poder económico para que "Juan le arreglara aquello que necesitaba".. Se dedicó a estas labores hasta el final de su vida, al comienzo de la década de los 90 y ni entonces, ni en la actualidad, se ha conservado el oficio ni la tradición.


Información facilitada por sus familiares.


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