Las poligoneras

Las callejeras del año pasado, más o menos, vuelven este año por carnaval, pero esta vez con el tipo de poligoneras.

Escribía en el 2016 sobre ellas lo siguiente: "Uno que ve esto de los carnavales benalupenses con la mentalidad del historiador que soy y del antropólogo que me hubiera gustado ser no puede nada más que sorprenderse y maravillarse de este grupo de las callejeras. Por eso voy a empezar al revés, con los aspectos que les veo negativo. Es verdad que no tienen los instrumentos musicales básicos como la guitarra, ni caja, que faltan los pasodobles, que a veces sobreactúan y exageran , y que otras desafinan"



Bajo mi punto de vista repiten los mismos aspectos negativos, pero también los mismos positivos, a los que añaden uno nuevo; es el segundo año que salen, pese al esfuerzo y obstáculos que tienen que superar para hacerlo. Vuelven a salir sin guitarra, sin pasadobles y del mismo prototipo de ilegales que el año pasado. También hay una clara distinción entre las letras de la presentación y el popurrit que se las hace Juanma, el de la Yeguada, el que escribe la chirigota, y los cuplet que lo hace Luisito Guillén y Víctor de Cádiz. 



Empecemos por las letras del primero. Si la entrada de ayer, Jesús Máñez representaba el carnaval de hace más de cincuenta años, el de las poligoneras es el carnaval del presente y del futuro. Son mujeres que les gusta las redes sociales, hacerse fotos, bailar, ligar y hacer botellona. Es un tipo tratado con cariño, con dulzura, con gracia, pero con realismo también. Ese verso que dice: "Soy poligonera no me pidas mucho más", es más que una declaración de principios. Como dicen ellas mismas en los agradecimientos, el espíritu de la ilegal es aquel que pretende "llenemos vuestros oídos de berridos, vuestra alma de libertad y vuestro corazón de alegría, mucha alegría". Es la libertad, la alegría y la ironía la que inspira toda la chirigota. Es la libertad la que hace ponerse el tanga ( un amigo de un amigo dice que nunca ha visto en su vida un tanga que deje ver tan poco), es la libertad la que le hace irse de botellona, ligar lo que pueda o bailar hasta estenuarse. Es la alegría la segunda seña de identidad de esta agrupación. Es la alegría de vivir la que contagian y la que las hacer salir. En tercer lugar, está la ironía. Como cuando dicen que son choni fiesteras, pero no bajunas o cuando se ríen de esa leyenda urbana de las madres sobre la famosa pastilla que echan los malos en las Coca Colas. 



En lo que se refiere a los cuplés, los hay de dos tipos claramente diferenciados. Los de temática general y lo de carácter local. Del primer tipo hay sobre el consumo de droga, sobre los famosos cartones y cartones entre polvo y polvo, sobre el Rey Juan Carlos, sobre Trump, sobre los pedos o los tangas. A mí la verdad que estos cuplés no han llamado excesivamente mi atención, pero entiendo que están preparados para sus actuaciones fuera del pueblo, como cuando el pasado lunes estuvieron en Cádiz. Son los nuevos tiempos y no hay más cera que la que arde. Todo lo contrario me parecen los cuplés de temática local. Magníficos, graciosos, irónicos, carnaval puro de pueblo. Sublime me parece el que cuenta que si Estudillo hubiera cambiado de nombre al bar que puso no hubiera tenido que cerrar. O sobre la conocida y socorrida velocidad de Gregorio al hablar, que me consta que viene de familia. O sobre el pucherazo en facebook a cuenta de la fallida consulta para celebrar la cabalga el sábado o el domingo de carnaval. Mención especial la referencia al deportista local por excelencia, el Ranito, que no solo llega a la meta "más fresco que una lechuga", sino que además ha repartido bombonas previamente. 

Un verso 

Estoy en to las redes sociales

Dos versos


Voy a enseñarte, ahora mismo, cual es la moda de las poligoneras
tu ponteun chandal, aunque no corras, pero no olvides llevar el tanga por fuera
Cuatro versos

Cuando quieras vente vamos a disfrutar
sé poligonera que la noche es joven,
canta con nosotras que esto es carnaval,
que los años pasen pero nunca estorben
Cuatro versos

Cuando llegue a la meta allí estaba el Ranito
más fresco que una lechuga
encima en el camino había dejado
dos bombonas en las grullas
Cuatro versos

Si vienen brasileños este año
ya sabemos que el que viene nadie quita
que vayan para Brasil a bailar flamenco 
el grupo la Farmita
Cuatro versos

Lo malo es que si pasa cualquier día por la alameda
el radar que tanto asusta...
y sale Gregorio hablando en ese momento
le va a llegar una multa
Cinco versos

Por ejemplo Estudillo
que cogió aquello del Peli
en el nombre no hubo acierto
si hubiera puesta "Petera del Peli-Rojo"
ahora estaría abierto.





En fin, las veces que las he escuchado me lo he pasado estupendamente. Me parece la libertad, el presente y el futuro del carnaval. Necesitamos las mujeres en carnaval. A la Chari, la Varga, la Olgui, la Farmy, la Rubia, La Moroño y la Nena solo me resta pedirle por favor que el año que viene más, aunque como dice Wyoming, "pero no mejor, porque es imposible".

Comentarios

Entradas más vistas

Cuando el teatro se convirtió en una corsertería

La cafetería Alameda