Acto a las siete de la tarde en el centro cultural Jerome Mintz en conmemoración del día de la mujer


La verdad es que como dice mi madre no se decir que no, pero estoy aprendiendo. Sin embargo cuando Rosa Pozo me invito a colaborar con una asociación que se llamaba Amor y Armonía no pude decir que no. Tampoco cuando por la política de los hechos consumados vi el cartel y me dijo que si quería lo quitaba o lo cambiaba. De la asociación Amor y Armonía y de una foto que hay sobre este grupo que juvenil de mujeres anarquistas que se formó en diciembre de 1932 va a ir mi charla.
La acompaño de muchas fotos. Se trata de hablar de las mujeres, pero las de Casas Viejas que luego se convirtieron en las de Benalup de Sidonia. José Luis Gutiérrez Molina ha publicado en facebook un magnífico artículo sobre el castigo que sufrieron después del golpe de estado las mujeres de Paterna por tener algún tipo de relación con el gobierno o gente que no apoyara a los golpistas. Termina con esta frase: "El castigo al atrevimiento de quienes se habían hecho visibles fue devolverlas a la oscuridad del túnel". Hay una foto donde aparecen Francisca Ortega, Ana Cabeza y Manuela Lago. No están en una boda, ni un bautizo, ni se hacen un selfie moderno. Están leyendo y eran miembros del grupo "Amor y Armonía", como María y Catalina Silva Cruz, y sus primas del mismo nombre y apellido. 



Por primera vez, las mujeres iban a la reuniones del sindicato, participaban en la vida pública, incluso trabajaban de amasadoras en la panadería de la calle Medina o se atrevían a formar un grupo juvenil anarquista. Un mes después de aquello Manuela Lago pago con su vida el año de haber ido a la casa de su amiga a cambiar novelas, del mismo tipo que sale en la foto leyendo. Tres años más tardes, para todas estas mujeres que pretendían respirar aire nuevos, se le acabaron. Las peripecias vitales de estas mujeres fue el camino hacía el olvido, la represión, el sufrimiento... en definitiva, la derrota. Porque el franquismo que vino con la Guerra Civil convirtió de nuevo a las mujeres en sumisas, madres, esposas, tradicionalistas y recatadas. Les volvio a asignar el papel que la sociedad tradicional le había otorgado y que habían intentado romper en la Segunda República. 


Todo el mundo lo pasó muy mal, fue la autarquía la peor época de la historia de España pues a la represión económica se le sumo la política, pero las mujeres fue el sector más castigado. Todos los pueblos de España lo pasaron mal, aquí especialmente pues se había creado en torno a emigrantes y jornaleros. Así fue como las mujeres de Casas Viejas se convirtieron en las mujeres de Benalup de Sidonia. Mintz (el que da nombre al sitio donde vamos a celebrar el acto) las fotografió en toda su realidad, pero también con la dignidad y resistencia intacta. 



Eso es lo que vamos a ver hoy a partir de las siete de la tarde, organizado por un grupo que se hace llamar igual que aquel sindicato juvenil ácrata femenino que se formó en diciembre de 1932. Amor y Armonía. Bonitas palabras.

Comentarios

Entradas más vistas

Cuando el teatro se convirtió en una corsertería

La cafetería Alameda